Tips para padres

Si tienes dudas o miedos no tienes que preocuparte: Aquí podrás encontrar un listado de los mejores consejos para que puedas disfrutar de ser padre.

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LACTANCIA

Mitos y realidades de la lactancia materna.

La lactancia materna es el mejor regalo que una madre le puede dar a su bebé. Los beneficios son muchos, como asegurar una nutrición adecuada, transmisión de defensas para evitar infecciones y enfermedades futuras, protección contra alergias, favorecer el desarrollo neurológico y mejorar la unión entre madre e hijo, fortaleciendo la confianza y seguridad del bebé. Dados sus beneficios, es de vital importancia evitar la mala información y romper con los mitos erróneos que hacen que las madres suspendan la lactancia materna o de plano nunca la inicien. No hay ni habrá una fórmula láctea que sea capaz de brindar todos los beneficios que tiene la leche materna.


  • Ingerir ciertos alimentos pueden influir en el sabor de la leche materna

 

REALIDAD. Se recomienda que la alimentación de la madre sea adecuada en cantidad y calidad ya que la producción de leche demanda mucha energía. Sin embargo, aun si la madre tuviera una dieta deficiente o excesiva o bien tuviera desnutrición o sobrepeso, su cerebro da prioridad al bebé y se produce una leche de adecuada calidad, para que los nutrientes sean los óptimos. Así que no hay ninguna madre que produzca una leche ‘aguada o floja’ o ‘de mala calidad’ que impida que el bebé crezca. Si se compara la leche en diferentes momentos, tanto de edad del bebé como momento de extracción, podrá cambiar el color e incluso la consistencia. Esto, además del momento, depende de las necesidades peculiares de cada bebé.

Además, aunque ciertos alimentos o condimentos, como el ajo, cebolla o picante pueden cambiar sutilmente el sabor de la leche, al bebé siempre le gustará. Los bebés están acostumbrados a estos cambios y no dejan de comer por ello, de hecho, a veces les gustan. Lo que sí es un hecho es que, independientemente de lo que la madre coma, el bebé siempre recibirá adecuadamente la leche materna.

 

  • Todas las mamás producen la misma cantidad de leche

 

REALIDAD. Todas las madres pueden producir la cantidad suficiente y necesaria de leche que su bebé requiera en cada etapa específica. Pechos grandes o pechos pequeños pueden producir igual. La producción obedece a la ley de la oferta y la demanda, es decir, entre más succiona el bebé, más producción de leche habrá. Si por sus actividades, la madre no puede pegarse a su bebé, tan sólo hay que usar un tira-leche para extraerla y almacenarla correctamente; con eso la producción de la leche se mantendrá.

Una de las principales causas por las que una madre deja de lactar a su bebé es porque percibe que su leche es insuficiente. Si la madre deja de pegarse al bebé o alterna tomas con fórmula, la leche irá disminuyendo porque no hay quien succione y el cuerpo es sabio y se da cuenta que no hay para qué producir tanta leche si nadie la quiere, entonces baja en cantidad. Asimismo, la leche no se va porque la madre tenga un susto, un enojo o porque se encuentre estresada. Aunque se ha visto que puede aletargarse un poco el flujo de leche, se trata de una respuesta transitoria ante ese estado y es importante recalcar que no se afecta la producción. Así que si la leche llega a disminuir es porque la mamá dejó de pegarse al bebé por sentir esa emoción y no la emoción en sí misma.

 

  • Algunas bebidad como los atoles y la cerveza ayudan a aumentar la producción de leche:

MITO. Importante recalcar que lo único que aumenta la producción de leche es la succión del bebé a demanda y que el pecho realmente se vacíe. Ni la cerveza, ni los atoles o infusiones la aumentan, sólo engordan a la mamá. Lo que se ha visto que sí puede incrementarla es el estímulo posterior a la succión del bebé con un tira-leche con el objeto de ‘engañar al cerebro’ y hacerlo pensar que la demanda es mayor. Justo ésta es la razón por la que las mamás con gemelos o trillizos tienen más leche, ya que la demanda es al doble o al triple. En conclusión, no existen madres que no hayan tenido leche o no tengan suficiente leche, tan solo no tuvieron una técnica adecuada.

 

  • El estado emocional de la mamá influye en la lecha materna

 

MITO. Aunque se dice que el estado emocional de la madre puede poner en riesgo a su bebé si lo amamanta, esto no es así. Los ‘nervios de la madre’ no se transmiten al bebé y no hay sustancias nocivas que pasen a través de la leche y puedan alterar al bebé. Sin embargo, se ha visto que el bebé percibe cualquier estado emocional materno, ya sea alegría o tristeza, enojo o estrés, esto básicamente por la sensibilidad que tienen al contacto estrecho con ella, no por la leche materna.

Si la madre se encuentra enferma de alguna gripe, infección gastrointestinal o de otro tipo, puede seguir amamantando a su bebé, tomando precauciones al hacerlo, como usar cubrebocas o tener un lavado de manos más frecuente; sin embargo, no transmite la infección por la leche. Asimismo, son muy pocos los medicamentos contraindicados en la lactancia materna; antibióticos o analgésicos ingeridos por la madre no contraindican la lactancia. Son casos muy específicos como el de la madre con cáncer, por ejemplo, donde el médico será el que determine si podrá seguir con la lactancia materna, ya que algunos medicamentos de la quimioterapia si contraindican la lactancia.

 

  • Cuando una mamá esta lactando no puede quedar embarazada

 

MITO. Aunque la lactancia materna disminuye la probabilidad de que la madre pueda quedar embarazada, esto no es una protección completa y la madre se puede embarazar, así que no se debe usar como un anticonceptivo confiable.

 

Por otro lado, muchas madres dejan de lactar porque se enteran que están embarazadas. Esto no contraindica la lactancia, de hecho, podrá continuar lactando a su bebé e incluso lactar a ambos con el nacimiento del siguiente bebé, si el hermano más grande aun así lo desea.

 

  • El bebé no necesita tomar otros líquidos, más que leche materna. 

REALIDAD. Lo único que necesita el bebé durante los primeros 6 meses de vida es leche materna. Algunas madres se inquietan porque perciben que su bebé tiene sed o está estreñido y quieren darle agua o té; sin embargo, la leche materna está compuesta en un 90% de agua por lo tanto los bebés no necesitan líquidos adicionales. Si el bebé se encuentra estreñido lo que la madre puede hacer es consumir alimentos laxantes o ricos en fibra para ayudar de forma indirecta a que su bebé no tenga problemas para evacuar. Asimismo, si el bebé tiene diarrea, basta con que lo alimente más frecuentemente para satisfacer las demandas de líquido, no necesitará sueros o electrolitos adicionales, salvo en casos de deshidratación moderada a severa en donde podría incluso necesitar líquidos intravenosos y hospitalización.

Posterior a los 6 meses comienza la introducción de papillas, pero la lactancia materna continúa y puede continuar hasta que el niño o la madre lo quieran. No hay un límite de edad ya que la leche siempre será de buena calidad y cubrirá los requerimientos del niño.

A pesar de los grandes beneficios de la lactancia materna, la mala información está ocasionando que la frecuencia de lactancia materna exclusiva siga en disminución en México. Informando a las madres mexicanas y evitando los mitos, podemos dar el gran regalo de la leche materna a todos nuestros niños.

 

Dra. Rebeca Linsey Zavala García

Pediatra Neonatóloga

Cédula Prof. Pediatría 5259485

Cédula Prof. Neonatología 62773117


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