Tips para padres

Si tienes dudas o miedos no tienes que preocuparte: Aquí podrás encontrar un listado de los mejores consejos para que puedas disfrutar de ser padre.

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SALUD

Detección de enfermedades (auditivas, de la vista,

La manera en que un bebé comienza a conocer y a relacionarse con el mundo que le rodea es a través de los sentidos. Aprenderá a través de la vista cómo se ven sus padres y, si hay luz, sabrá que es de día. Al escuchar un ruido fuerte se sobresalta, y la voz de mamá mientras lo alimenta, le trasmite tranquilidad y paz. También conoce el mundo y estimula su desarrollo neuronal con los otros sentidos, a través del gusto y el olfato, primero con su instinto de succión y luego explorando cosas con la boca, a través del tacto sintiendo algo frío o caliente, duro o suavecito.


LA VISTA

Al nacer, un bebé ve mejor aquello que está entre 20 y 30 centímetros frente a sus ojos, curiosamente la distancia de la cara de mamá cuando le alimenta al pecho. Algunos hacen bizcos porque su músculo ocular todavía es débil, pero conforme pasen los meses esto debe dejar de pasar y su visión mejorar. Los rostros, los colores vivos y el movimiento son lo que más llama su atención, por lo que esto puede estimular su desarrollo y despertar su curiosidad.

A los seis meses de edad, estando tranquilo un bebé, debe ser capaz de seguir la cara de mamá o papá, debe hacer un esfuerzo por tomar algo que está frente a su cara y debe reaccionar a estímulos visuales.

Algunos signos de alerta en torno a la visión del bebé son:

Los ojos o párpados parecen extraños, turbios, lechosos o hacen movimientos extraños.

Los bizcos duran más que unos pocos segundos.

A los 3 meses no parece enfocar, no sonríe cuando le sonríen, no se entusiasma cuando se acerca el pecho, el biberón u otros objetos cotidianos.

Después de los 6 meses sus ojos no parecen moverse al unísono cuando siguen un objeto o a una persona.

Para mirar algo, adopta posturas o movimientos de cabeza inusuales.

Al año no calcula la distancia a la que está un objeto que quiere tomar.

EL OÍDO

El bebé escucha sonidos desde que está creciendo en el vientre materno; los latidos del corazón de mamá, los ruidos de su estómago, su voz y la puerta del coche. Pero al nacer aparecen nuevos ruidos, desaparecen algunos y las voces y sonidos cotidianos se hacen más nítidos y fuertes, lo que puede causarle un sobresalto, de la misma forma que la voz de mamá mientras le habla o lo arrulla puede calmarlo y hacerle sentir seguro.

Un bebé que escucha bien se asustará con un sonido muy fuerte y súbito, y girará la cabeza hacia una voz u otro ruido cotidiano. En algunos hospitales e instituciones de salud se le hace a los recién nacidos una prueba de audición, si no es el caso del hospital donde nació tu bebé, solicítala: para el médico es fundamental saber de cualquier problema lo más pronto posible.

 

Signos de alerta en torno a la audición del bebé

  • No reacciona a sonidos fuertes.
  • A los 4 meses no balbucea.
  • A los 6 meses no voltea hacia sonidos ni voces.
  • Al año no avanza en el desarrollo del habla.

OTROS SENTIDOS

Un recién nacido puede oler y saborear, generalmente prefiere los sabores dulces y se orientará hacia olores que le agraden, como el de mamá. La leche materna puede variar de sabor y olor según lo que haya comido la madre, y algunos estudios sugieren que estos sabores pueden ser determinantes en los gustos del niño más adelante. Antes de cumplir su primer año, el bebé explorará todo lo que tenga al alcance de la mano con la boca, y así como sentirá su textura a través del sentido del tacto, también conocerá el sabor de las cosas. Es importante en esta etapa cuidar todo lo que se deja al alcance de la mano del bebé, ya que puede introducir en su boca algo peligroso, dañino o tóxico.

La piel del bebé es muy sensible; en el vientre materno el bebé estuvo calientito, apretado y rodeado de suavidad. Al nacer siente el frío por primera vez, nota las arrugas y costuras de las mantitas y la ropa, y si lo vacunan va a sentir el piquete. Si acaricias con un dedo suavemente su carita se relajará y disfrutará de la cercanía. Una vez que se haya habituado al baño diario, gozará el agua tibia y el suave masaje de tu mano enjabonada. Las caricias de mamá y el contacto piel a piel lo tranquilizan y lo hacen sentir seguro, conectado y amado, por lo que nunca deben faltar abundantes muestras físicas de afecto en el día a día de tu nene.

La mejor manera de descartar cualquier problema de vista, audición o cualquier otra índole, durante el primer año de vida, es hacer los seguimientos pediátricos del bebé una vez al mes o como lo indique el médico, que comprobará los hitos de desarrollo y está capacitado para detectar cualquier anomalía.


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