Tips para padres

Si tienes dudas o miedos no tienes que preocuparte: Aquí podrás encontrar un listado de los mejores consejos para que puedas disfrutar de ser padre.

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BEBÉ

Crecimiento, desarrollo y madurez.

Talla adecuada para el bebé de acuerdo al tamaño y no al peso ¿A qué edad conviene el pañal entrenador? ¿Edad para quitar el pañal a un bebé? / Señales de que está listo.


Un recién nacido a término suele pesar de 2 y medio a 4 kilos y medir aproximadamente entre 45 y 55 centímetros, aunque las niñas suelen ser más pequeñas que los niños. Los bebés prematuros, o los que son producto de embarazos múltiples, tienden a ser más pequeños al nacer. A partir de que nace y hasta su primer cumpleaños será, junto con la pubertad, el momento de su vida en que crecerá con mayor velocidad.

Cuando acudas a la consulta pediátrica, el médico medirá y pesará a tu bebé para valorar su desarrollo. Comparará estos datos con la tabla de referencia de crecimiento según su edad, trazando una curva en la que da seguimiento al aumento de su talla y peso, mes a mes; es por esto, entre muchas otras razones, por lo que es muy importante acudir a las consultas programadas con el pediatra, durante el primer año de vida del bebé.

Cabe mencionar que crecer no es lo mismo que aumentar de peso. La talla (estatura) refleja el crecimiento de los huesos, que es un valioso indicador de salud, el peso puede oscilar, sobre todo en niños más grandes, pero la talla siempre debe ser ascendente.

Durante su primer año, desde que nace hasta que cumple un año, un bebé crecerá 25 centímetros aproximadamente. Al cumplir su segundo año, habrá crecido solamente 12 centímetros más, y en los dos años siguientes aumentará entre 7 y 9 centímetros de talla al año. Esta es una referencia aproximada y puede haber variaciones, porque los niños crecen de forma escalonada y no a un ritmo lineal.

La estatura final que tendrá el niño cuando sea adulto, si su desarrollo es adecuado, dependerá de la talla de sus padres y de la genética de su familia.

Cada niño es diferente, y su desarrollo puede variar incluso del de sus hermanos. Algunos hablan muy pronto y otros más inquietos caminan desde los nueve meses; hay bebés que intentan comer con las manos su primera papilla y algunos tranquilos prefieren a que mamá haga el esfuerzo. De la misma forma, su madurez para controlar los esfínteres de pipí y popó varía de un niño a otro, y para que sea capaz de dejar el pañal necesita estar listo.

Al cumplir dos años de vida, se ha cambiado de pañal a tu bebé alrededor de cinco mil veces, y sin duda, la mayoría de éstas tú lo hiciste; seguramente ya deseas que llegue el momento de que vaya al escusado. Este entrenamiento puede durar desde unos pocos días, hasta meses, y esto dependerá en gran medida de que esté o no listo y tenga la suficiente madurez para el control de sus esfínteres. Debes considerar que algunos niños que ya usan el escusado para hacer pipí durante el día, durante la noche pueden tardar meses o incluso un par de años. Asimismo, hay nenes que logran el control para hacer pipí en un tiempo distinto que para hacer popó.

Si bien un bebé adquiere esta madurez normalmente entre los dos y los cuatro años, esto puede variar, sin que sea necesariamente motivo de preocupación.

Algunos signos que pueden indicar que el bebé ya está listo para dar este gran paso son:

  • Puede caminar y correr establemente.
  • Entiende instrucciones sencillas.
  • Es capaz de bajarse los pantalones.
  • Te avisa que tiene el pañal sucio para que lo cambies o que va a hacer pipí o popó.
  • Le interesa ser independiente y hacer cosas de grandes, como usar el escusado.
  • Su pañal se mantiene seco por un lapso de 3 horas o más.
  • Le entusiasma la idea de dejar de usar pañales de bebé y siente que ya es grande.

 

Hay muchas técnicas para ayudar a tu hijo a dar este paso trascendental, pero siempre es importante que se haga con amor y comprensión, reforzando su autoestima y celebrando sus logros día a día.

Los calzones entrenadores desechables resultan de gran ayuda para la mayoría de los padres en esta tarea, ya que nos ahorran el estrés de limpiar el piso o cambiar al nene, durante el proceso de aprendizaje.

Algunas sugerencias que pueden ayudarte a facilitar este tránsito son:

  • Compra una bacinica o asiento entrenador para el escusado; si tiene colores o personajes, mejor, déjalo en el baño y explícale para qué es, así se irá habituando a la idea.
  • Compra unos calzones entrenadores o de tela que le diviertan, con personajes o colores vivos. Muéstraselos y platícale que ya son de niño grande.
  • Invítalo a que te acompañe al baño y vea cómo se hace. Anímalo a que él se siente también.
  • Durante esta etapa, evita los pantalones de botones y opta por los de resorte, que le faciliten el bajarlos y subirlos al momento de estar en el baño.
  • Pregúntale con frecuencia si quiere hacer pipí o popó y llévalo cada dos o tres horas al baño para que se siente. Si hace, festéjalo.
  • Evita regañarlo si le suceden accidentes, es parte del entrenamiento, y seguramente tiene puesta su voluntad en lograrlo.

 

La mayoría de los niños logra hacer pipí en el baño inicialmente de día y posteriormente de noche. Esto es normal, ya que quizá su vejiga no sea lo suficientemente grande para contener tanto líquido o porque las ganas aún no lo despiertan. El momento de dejar el pañal nocturno es cuando amanece seco durante varios días. Probablemente después de esto amanezca mojada la cama alguna que otra vez, y ocasionalmente está relacionado con el estrés; un hermanito nuevo, cambio de casa, el primer día de escuela. Si esto se prolonga hasta los 7 años o más, es importante consultar al pediatra, porque puede tratarse de enuresis nocturna, una condición en la que el niño se hace pipí con frecuencia en la noche porque tiene dificultades para despertarse cuando su vejiga está llena.


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